Refranes que resumen la actualidad de manera directa y acertada

Lo mismo que cuando vamos a comprar un recambio para el coche valoramos muy mucho la posibilidad de adquirir una pieza de segunda mano (que, como ya hemos defendido en esta misma página, son productos enormemente tecnológicos), a la hora de conseguir un dicho o un refrán que ponga un poco de sentido común a una situación determinada también recurrimos a la Red de redes. Por eso hoy vamos a hablar de esta circunstancia, sobre todo si lo que pretendemos es puntualizar aquello a lo que nos interese sacar punta en una conversación determinada.

Lo mejor de todo es que el refrán, a nuestro juicio, jamás pasará de moda, ni siquiera en este mundo tecnificado. Muchos son los que están imbuidos por el espíritu hipster y desdeñan esta práctica, pero afortunadamente otros muchos se han  convertido en firmes defensores de estos deliciosos trozos de tradición, los cuales se han incorporado de la mejor manera al ideario popular y se han convertido en una buena herramienta que nos capacita para demostrar que dominamos la lengua de Cervantes a las mil maravillas. No nos podemos engañar, desde El Cantar de Mío Cid a las obras de Pérez Reverte, la literatura nacional presenta una riqueza encomiable y muy amplia, por eso nosotros no podemos sino admitir que el refrán, que forma parte de ella, nos tiene que ser conocido sí o sí.

Por otra parte Internet, afortunadamente, ha llegado a rescatarnos. No es raro que encontremos páginas en las que se resume todo el acervo de un pueblo o de una nación gracias a una recopilación de refranes. Te hemos traído un ejemplo para que veas cómo se articula el asunto, así que visita http://www.refranesysusignificado.net descubre cómo puedes tener a tu disposición los mejores dichos populares.

Por supuesto esta práctica es algo que pasa de padres a hijos, de eso no cabe la menor duda. Cuando un abuelo utiliza los refranes luego los hijos de éste los usan también. Pero es que además los nietos aprenderán de sus padres aquello que decía el abuelo, y también lo incorporarán a su léxico. Esa es la gracia del refrán, ese es su auténtico sabor, su riqueza, su frescura, el que podamos trascender las barreras del tiempo y seguir usando los dichos que ya en el siglo XVII y seguramente antes se venían usando en nuestro país.

Por otra parte parece bastante lógico pensar que en estos momentos el refrán vive una especie de etapa dorada. Con todos los perfiles y ángulos que tiene la actualidad, que podamos conseguir un modo excelente de resumirla siempre nos aporta un plus de prosapia bastante conveniente. Por eso lo que de verdad necesitamos en estos momentos es que ese refrán que siempre hemos usado lo podamos seguir utilizando para detallar con maestría una situación determinada.

Por supuesto el refrán tiene algo que nos parece muy conveniente resaltar como colofón a este artículo: es muy nuestro. Otras culturas también tienen dichos y refranes populares, ya lo creemos que sí, pero pensamos que la lengua española es la más rica en este sentido. Por eso el que usemos este tipo de sentencias o de proverbios será de verdad conveniente siempre que necesitemos reflejar las cuestiones relativas a una situación en particular.

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